Reflexion sobre el circo de la mariposa

The Butterfly Circus es un cortometraje independiente de 2009, que ha ganado más de 30 premios cinematográficos y ha sido visto por más de 60 millones de personas en todo el mundo. Película dirigida por Joshua Weigel y protagonizada por Eduardo Verástegui, Nick Vujicic y Doug Jones.. El Circo de las Mariposas nos presenta una enseñanza de Will y Méndez que va más allá de aceptar que todos tenemos nuestro lugar en el mundo; es la celebración de la resiliencia, sí, y también del empoderamiento.

Desde que nacemos estamos encadenados al «no puedo» que reforzamos con el miedo al fracaso y al dolor. No queremos sufrir ni hacernos daño, sin embargo, transformar ese miedo en aprendizaje nos ayuda a soltar y a sentirnos más realizados. Si permitimos que esos «no puedo» controlen nuestra vida, acabaremos encadenados a una existencia en la que no explotaremos todo nuestro potencial y sentiremos la insatisfacción de no desarrollar la mejor versión de nosotros mismos.

Debemos aceptar que somos responsables de nuestro destino; que las dificultades sirven para aprender; que las caídas son contratiempos que no deben detenernos; y que tenemos el poder de cambiar la forma de afrontar los obstáculos. Sólo así disfrutaremos del proceso de crecimiento y nos despojaremos de la toxicidad que supone sentir que no somos más que un triste reflejo de todo lo bueno que llevamos dentro. «¡Lo que este mundo necesita es un poco de asombro!»

Son tantos los temas que se pueden desgranar del cortometraje El circo de las mariposas que es difícil saber por dónde empezar, pero quizá empezar por el asombro sea un comienzo. Ambientado en la época de la Gran Depresión, este cortometraje sigue la suerte de Will, un hombre que nace sin extremidades, en su viaje de la desesperación a la esperanza. Will, interpretado por el conocido coach de vida y conferenciante Nick Vujicic, no tiene asombro en su vida y, desde luego, no se asombra del milagro que es su vida.

Vive en una niebla de desesperación, los colores de la vida se muestran en marrones y grises. Se burlan de él y lo maltratan. Todo esto cambia cuando conoce al Sr. Méndez Eduardo Verástegui, el showman del Circo Mariposa.

A Will se le permite acompañar al Circo de las Mariposas y experimenta su primera muestra de esperanza, luz y color en su vida, pero no puede unirse al Circo hasta que pueda encontrar un acto que glorifique su don de la vida, en lugar de simplemente exhibir su cuerpo como un espectáculo de fenómenos. El cortometraje de 2009, The Butterfly Circus, cuenta la historia de una compañía de circo en Estados Unidos durante la Depresión, cuyo objetivo es infundir alegría y risas a su público durante esta época. Dos líderes de esta compañía circense en particular ven a un joven sin extremidades llamado Will Nick Vujicic en un espectáculo secundario, y se acercan a él al final de su «visionado», en el que dos chicos jóvenes le lanzan tomates.

A lo largo de la película, Will se hace amigo de los miembros de la compañía. Además, tras darse cuenta de su capacidad para nadar un día en que se cae accidentalmente a un arroyo mientras trepa por las rocas, acaba realizando un número que incluye la caída desde un trampolín que aparece en la imagen superior a una caja con agua y nadando hasta la superficie. La película destaca las luchas de los demás miembros de la compañía de circo antes de unirse al grupo, incluida una joven embarazada, Anna, que fue expulsada de casa por su padre, y un hombre mayor, Poppy, que intentó reunir dinero en las calles tocando el acordeón.

Es evidente que la película hace hincapié en la importancia de la perseverancia y el triunfo, y pretende inspirar a Will, y a otros, para que vean las formas en que uno puede «superar» las dificultades y salir adelante. Además, está claro que, a medida que Will se convierte en parte integrante de la compañía «Butterfly Circus» y entabla relaciones con sus miembros, es una fuente de inspiración para los que le rodean. El Sr. Méndez, uno de los líderes del grupo «El Circo de las Mariposas», es un personaje crucial en el desarrollo de la eventual comprensión de Will de que es mucho más capaz de lo que se le ha expresado en un principio.

En una escena a mitad de la película, Will está mirando con admiración a los otros miembros de la compañía mientras actúan y reparten entradas a los niños y familias afectadas por la Depresión, y el Sr. Méndez utiliza las palabras del jefe del circo para provocarle. Cuando Will se molesta por sus palabras, el Sr. Méndez insiste en que lo dice porque Will «se lo cree», y le anima a ver la «belleza que puede surgir de las cenizas». Poco después, Will se da cuenta de su capacidad para nadar y empieza a ver que esa belleza puede surgir de los lugares más inverosímiles.

Aunque se trata de un mensaje encantador, contribuye al mito de la discapacidad de «superación y compensación», en el que, como señala Dolmage, una persona con discapacidad «supera su deficiencia mediante el trabajo duro o tiene un «don» que «compensa sus deficiencias» 39. La capacidad de Will para nadar, a pesar de su falta de brazos o piernas, es un recordatorio de que Will o, de hecho, el propio Nick, tiene una habilidad única que exige atención y resta importancia a su discapacidad física y a su apariencia