Complejo de electra y edipo

¿Cuál es la diferencia entre el complejo de Edipo y el complejo de Electra?

Al igual que el complejo de Edipo recibe su nombre de un mito griego, el complejo de Electra también lo hace. La principal diferencia entre el complejo de Edipo y el complejo de Electra es que el complejo de Edipo es relevante tanto para las niñas como para los niños, mientras que el complejo de Electra es específicamente relevante para las niñas. Sigmund Freud desarrolló el concepto de complejo de Edipo para describir el deseo sexual de un niño por el progenitor del sexo opuesto y un sentimiento de rivalidad con el progenitor del mismo sexo.

Más tarde, Carl Jung introdujo el complejo de Electra, que es el equivalente femenino del complejo de Edipo. Sin embargo, solemos utilizar el complejo de Edipo como término general para describir tanto el complejo de Edipo como el de Electra. 1.

Qué es el complejo de Edipo – Definición, características, desarrollo2. Qué es el complejo de Electra – Definición, características, desarrollo3. Cuál es la diferencia entre el complejo de Edipo y el complejo de Electra – Comparación de las principales diferencias Carl Jung, Complejo de Electra, Complejo de Edipo, Sigmund Freud El complejo de Edipo es un término utilizado por Sigmund Freud en su teoría de las etapas psicosexuales del desarrollo, y es el término genérico para los complejos de Edipo y Electra.

El complejo de Edipo es una teoría de Sigmund Freud, y se produce durante la etapa fálica del desarrollo psicosexual. Consiste en que un niño, de entre 3 y 6 años, se apega sexualmente de forma inconsciente a su madre y es hostil hacia su padre, al que ve como un rival. En el niño, el complejo de Edipo o, más correctamente, el conflicto, surge porque el niño desarrolla deseos sexuales placenteros inconscientes por su madre.

El complejo de Electra es un término psicoanalítico utilizado para describir el sentimiento de competencia de una chica con su madre por el afecto de su padre. Es comparable al complejo de Edipo en los hombres. Según Freud, durante el desarrollo psicosexual de la mujer, una niña está inicialmente apegada a su madre.

Cuando descubre que no tiene pene, se apega a su padre y empieza a sentir resentimiento hacia su madre, a la que culpa de su castración. Como resultado, Freud creía que la niña comienza entonces a identificarse con su madre y a emularla por miedo a perder su amor. La resolución del complejo de Electra conduce en última instancia a la identificación con el progenitor del mismo sexo.

Freud se refirió a la tendencia de una hija a competir con su madre por la posesión de su padre como la actitud femenina de Edipo o el complejo de Edipo negativo. Fue Jung quien denominó a la actitud de Edipo femenina de Freud como complejo de Electra. A medida que los niños desarrollan una identidad bastante sólida de sí mismos como individuos, se enfrentan a conflictos cada vez más agudos con los padres.

El niño desarrolla sentimientos que crecen en magnitud hasta formar un complejo de emociones y comportamientos interrelacionados denominado complejo de Edipo en el caso de los varones y complejo de Electra en el de las mujeres. La importancia final de esta etapa radica en la resolución o elaboración de estos conflictos y el posterior desarrollo de una identificación adecuada de los roles de género. Freud cree que todo el proceso dinámico de la interacción niño-padre y la resolución de los conflictos de Edipo y Electra proporciona el marco para la construcción básica del superyó.

El complejo de Edipo toma su nombre y significado de la tragedia griega Edipo Rey, en la que Edipo mata a su padre y se casa con una mujer que es, sin saberlo, su madre biológica. Al enterarse de esta transgresión, se castiga sacándose los ojos. Freud cree que el deseo de poseer sexualmente a la madre es característico de todos los varones durante la etapa fálica del desarrollo.

Paralelamente a los cambios biológicos que tienen lugar durante esta etapa, el varón busca el objeto de amor primario y original, la madre, y comienza a ver al padre como una fuerza competitiva por el amor y el afecto que sólo la madre puede dar. Los sentimientos de inferioridad del niño varón se ven agravados por los resultados de la comparación entre sus genitales y los de su padre. Este miedo que permanece en el nivel inconsciente es tan fuerte que el hijo varón acaba abandonando estos pensamientos obviamente intolerables sobre su madre y se da cuenta de que la gratificación necesaria sólo puede obtenerse a través de la identificación con el padre y a través de la satisfacción vicaria obtenida mediante la interacción padre-hijo a través de la interacción madre-padre.

Es principalmente a través de este proceso que 1 el comienzo del superego nace, porque la resolución del complejo de Edipo representa un reconocimiento de las costumbres y valores sociales y tribales, y 2 el niño se identifica con su padre, lo que lleva a la procreación exitosa por parte del niño e, indirectamente, a la realización de un instinto muy general. El conflicto edípico queda así resuelto. Según Sigmund Freud, «‘los deseos sexuales del niño con respecto a la madre se hacen más intensos y el padre es percibido como un obstáculo para ellos; esto da lugar al complejo de Edipo»Si un niño está atrapado en el p