Desarrollo psicomotor de 0 a 12 meses

Tu bebé te mantendrá en vilo durante los próximos meses. Los hitos del desarrollo infantil de un bebé de 10 a 12 meses incluyen el gateo y la mejora de la coordinación mano-ojo. Tu bebé está en constante movimiento.

Nada le hace más feliz que dejar caer una cuchara de la trona una y otra vez. Si no estás reprimiendo las ganas de decir ¡No! es probable que lo hayas dicho en las últimas horas.

Bienvenido a la vida de un niño de 10 a 12 meses. A esta edad, el desarrollo del bebé es rápido. Entre los 10 y los 12 meses, es probable que tu bebé disfrute: Durante este periodo, el gran objetivo del bebé es controlar su cabeza.

Poco después de nacer, es capaz de girar la cabeza para ponerla de lado cuando está estirada boca abajo, como un giro de protección para mantener la boca y la nariz libres. Alrededor del mes de vida, la mantendrá erguida cuando los padres lo sostengan frente a ellos, ya que la estimulación propioceptiva y auditiva que recibe es mayor. El 75% de los bebés reacciona a la voz y la sonrisa de su madre alrededor de los 2 meses de edad Según datos estadísticos de la Tabla de Desarrollo Haizea-Llevant 1991.

Estudio realizado con una muestra de 1702 bebés de 0 a 24 meses en Cataluña y otros 817 en el País Vasco. El desarrollo psicomotor del bebé avanza por pulsos, por etapas. A partir de los dos primeros meses de vida, el bebé empieza a controlar los movimientos de sus manos, y su ocupación favorita es la exploración de su boca con las manos.

No hay nada más normal en esta época que el bebé se lleve las manos a la boca, algo que le ofrece una gran variedad de estímulos táctiles, gustativos y olfativos, que le ayudan a conocerse a sí mismo y al mundo que le rodea. Durante este periodo, la región cinética del cerebro, que controla la boca y las manos, es tan extensa, que supera a todas las demás regiones que controlan los movimientos del resto del cuerpo, de los pies, etc. juntas.

Aconsejar que el bebé no se lleve las manos a la boca en esta etapa es irracional, y comparable a no permitirle caminar o ponerse de pie a partir de los 12 meses. Lo mismo se aplica a la exploración normal de juguetes y objetos con las manos y la boca, que se produce a continuación. Esto, además de proporcionar al bebé una exploración sensorial esencial y estimulante del entorno, también le ofrece una exposición equilibrada y normal a las sustancias y gérmenes ambientales.

Se trata de un proceso necesario para el establecimiento del sistema inmunitario del lactante, a través de la exposición gradual al mundo, que, si no existe o se desaconseja mediante una abstinencia o esterilización excesivas, sólo provocará problemas de salud teóricos de la higiene. A lo largo de los siglos, y a través de medios culturales, la humanidad ha aplicado desgraciadamente muchas prácticas al cuidado de los bebés que perjudican su desarrollo. Por ejemplo, en el pasado era habitual envolver al bebé desde la mañana hasta la noche para «calmarlo».

Esto, si se hace en exceso, conduce naturalmente a un retraso en el desarrollo psicomotor y a la privación sensorial. Una antigua tradición china imponía atar los pies de las niñas, impidiendo así que caminaran a la edad de un año aproximadamente, cuando se suponía que debían hacerlo. Las normas de crianza son muy sencillas: cuando un niño muestra interés por hacer algo y quiere hacerlo repetidamente, sabe lo que hace y te está haciendo saber que está preparado para hacerlo, por lo que debes proporcionarle el entorno que fomente ese comportamiento concreto.

Si te muestra que quiere meterse cosas en la boca, cómprale juguetes adecuados para que pueda hacerlo. Si parece estar preparado para sentarse, ayúdale a hacerlo apoyando su espalda, y no le obligues a tumbarse porque te hayan dicho que no tiene edad para estar sentado. El desarrollo psicomotor de cada niño es diferente, el margen de normalidad es amplio y la edad a la que se alcanzan determinados hitos del desarrollo no puede estimarse en días o meses.

Todos los bebés que se sientan solos entre los 5 y los 8 meses son normales. Todos los bebés que caminan solos a los 9 meses, o incluso a los 18 meses, son normales. Sólo las desviaciones extremas son interesantes y preocupantes.

En un intento de potenciar el desarrollo psicomotor del niño, los padres suelen recurrir a medios y formas que, o bien no son apropiados para la edad de desarrollo del niño, o bien el niño en concreto aún no está preparado para aceptarlos. Hay padres que leen cuentos y libros de texto enteros a sus hijos de pocos meses. Esto no tiene sentido y desorienta, ya que a esta edad deberían potenciar la expresión, la comunicación recíproca no verbal, así como el sonido y el marco del lenguaje.

Desgraciadamente, también existen en el mercado juguetes y ayudas para los padres, que éstos compran, a pesar de que se ha demostrado que perjudican, y no benefician, el desarrollo psicomotor de los niños. Los padres se sienten atraídos por algunos de ellos, porque les hacen la vida más fácil, por ejemplo, los baby-wa